¿Qué es este blog (y por qué existe)?
Hay algo embriagante en diseñar juegos.
Es como comer papas fritas: una vez que empiezas, no puedes parar.
Tu mente comienza a transformar todo lo que ve y escucha en un posible juego: “Ese sería un buen componente.”, “Esa frase podría ser un gran nombre.” comienzan a ser ideas que, una vez que cruzas el umbral, se te repetirán casi a diario. A mi me pasa sobretodo con las películas.
La primera vez que me pasó fue con una palabra: Petricor (el olor a tierra mojada). Nunca logré imaginar ese juego, pero siempre creí que era un buen concepto para uno. Tiempo después descubrí que alguien ya había publicado un juego con exactamente ese nombre.

Si buscas un poco, encontrarás juegos de todos los temas imaginables: juegos sobre hormigas en un picnic, sobre exploración espacial, sobre parques de dinosaurios o alineación de chakras, incluso sobre salir a pasear perros. También descubrirás algo inquietante: muchas ideas que creías originales ya existen en alguna parte del mundo.
Hoy estoy convencido de algo: cualquier juego que se te ocurra, o ya existe o existirá.
Y lo que quiero, es ayudarte a que sea tu idea la que llegue a publicarse.
La Caja Lúdica nace porque entre tener la idea y tener tu juego en la tienda hay un trayecto largo.
Pasas meses pensando en algo que solo vive en tu cabeza.
Haces un prototipo feo.
Lo pruebas. No funciona.
Lo cambias. Lo vuelves a probar.
A veces mejora. A veces se rompe.
Y en medio de todo eso, casi nunca tienes con quién conversar realmente sobre lo que estás haciendo. Y sobre lo que vendrá.
Publicar no es simple. Requiere saberes técnicos, económicos, logísticos y estratégicos, pero si miras a tu alrededor, hay personas que lo han logrado. No es imposible. Solo requiere planificación, criterio y constancia. El camino que La Caja Lúdica te propone, no es la autopublicación, es complementar tu juego, con los saberes necesarios.
Y quiero acompañarte en ese camino.
Quiero ver tu juego volar.
¿Cómo La Caja Lúdica te puede ayudar en el camino de la públicación de tu juego?
En la web, hay reseñas.
Hay noticias.
Hay rankings.
Hay videos de “top 10”.
Pero hay pocos espacios donde podamos pensar el diseño de juegos con calma. Donde podamos equivocarnos en público. Donde podamos decir: “no estoy seguro de esto, pero quiero explorarlo.”
La Caja Lúdica nace desde esa necesidad.
No pretende enseñar la forma correcta de diseñar juegos. No existe una sola. Tampoco pretende dictar cómo se debe hacer industria. Cada contexto es distinto. Cada autor tiene sus límites y aspiraciones.
Lo que sí quiero hacer aquí, en este blog, es compartir contigo mis reflexiones sobre el diseño.
Pensar sobre mecánicas.
Sobre narrativa.
Sobre cultura.
Sobre identidad.
Sobre dinero.
Sobre errores.
Sobre profesionalización.
Sobre internacionalización.
Sobre el miedo a mostrar un prototipo.
Sobre la obsesión con Essen.
Sobre lo que significa realmente vivir de esto.
La Caja Lúdica no es una editorial. No es una receta definitiva para publicar. Es un espacio que nace de la experiencia, de la iteración y de aprender de errores (a veces) millonarios.
Un espacio para probar ideas. (Eventos de Testeo)
Para discutir. (Charlas)
Para compartir herramientas y Datos. (Herramientas de Diseño y Prototipado. Listado de Editoriales)
Para poner en palabras cosas que muchas veces hacemos de forma intuitiva. (Este blog)
Y si todo sale bien, este año también tendremos una plataforma de mecenazgo especializada en juegos de mesa.
Algunos artículos de este blog serán prácticos: plantillas, checklists, modelos de contrato, procesos de playtest.
Otros serán reflexivos: ¿existe un diseño latinoamericano? ¿estamos profesionalizando o improvisando? ¿qué significa realmente hacer un “juego chileno”?
Y probablemente algunos textos cambien de opinión con el tiempo. Porque eso también es parte del proceso.
Este blog no busca cerrar discusiones. Busca abrirlas.
Si estás diseñando tu primer juego, este espacio es para ti.
Si ya publicaste varios y quieres repensar tu práctica, también.
Si trabajas en una editorial y quieres compartir experiencias, conversemos.
Diseñar juegos es un oficio.
Pero también es una forma de contribuir a la calidad de vida de las personas.
Y necesitamos hablar más de eso.